Adobar el conejo con el zumo de limón (reservando una cucharada para su posterior utilización) durante 30 minutos en el refrigerador.
Con un robot de cocina, formar una fina pasta a base de cebolla, ajo, jengibre, semillas de cilantro y comino y la cucharada de zumo de limón. Mezclar con el pimentón, la cayena en polvo, el yogur.
Colocar en una fuente grande el conejo, y añadir por encima la salsa. Cubrir con un film transparente, y reservar en el frigorífico toda la noche.
Precalentar el horno a 180°C. Disponer los trozos de conejo en una rejilla sobre una fuente grande, y asar durante 45 minutos o hasta que la carne esté tierna.

